Con una recopilación final que abro con una foto de la deliciosa plaza Campo de' Fiori finalizo un serie que durante algunos días he dedicado a la ciudad de Roma, serán dos artículos de cierre, podría seguir con el tema porque fotos no me faltan pero tampoco pretendo hacer una guía completa de la capital italiana, tan sólo he querido compartir algunos de mis apuntes de mi experiencia pasajera en la ciudad acompañadas de mis fotografías de aficionado que fui haciendo en mis diversos recorridos romanos.
También cierro esa relación que he ido tejiendo entre artículo y cantante, un poco vinculándolos al paso y sin orden a los paisajes romanos, me dejo en la recámara multitud de buenos intérpretes de la canzone italiana pero ya habrá otra ocasión, siempre hay tiempo para volver al tema con la excusa de los siempre deseados y esperemos que futuros viajes a cualquier rincón de Italia, hay tanto por conocer, o simplemente volver al tema por amor a la música italiana.
Hoy traigo el tema Raggio di sole interpretado por Luca Carboni (Bolonia, 1962) y compuesto por el cantautor romano Francesco de Gregori (1951), que se incluye en el disco Musiche Ribelli (2009) del cantautor boloñés, un disco compuesto por versiones de temas de diversos cantautores de los años 60 y 70 (Eugenio Finardi, Claudio Lolli, Eugenio Bennato, Pierangelo Bertoli, Enzo Jannacci, Franco Battiato, Lucio Dalla, Francesco Guccini, Francesco de Gregori...).
En esta última etapa por las calles de Roma iniciamos el recorrido desde el Vaticano, cruzamos el río Tíber y nos vamos para Roma, Roma atravesando el Castel Sant ´Angelo, cruzamos el monumental Ponte Sant´Angelo y andamos a ambos lados custodiados por sus ángeles que por fortuna guiaron nuestros pasos por la ciudad, y nos dejamos invadir por ese aire antiguo de ciudad de todos los ocres, como la llamé en uno de mis anteriores textos y nos perdemos de plaza en plaza hasta alcanzar el viejo Campo de' Fiori .
Una exposición con turistas inmóviles -por si no fuéramos pocos- nos aguarda en la Piazza Farnese y después reconoceremos diversos momentos del día en la vecina plaza del Campo de' Fiori, por la mañana entre la multitud del mercadillo, con la estatua central dedicada a Giordano Bruno camuflada entre los puestos de venta de productos mil, por la tarde más tranquila en el disfrute de un soleado dolce far niente sentados alrededor del aroma de un buen café.
Dejamos el Campo de' Fiori y tras un buen paseo por el centro histórico romano y atravesando la Via del Corso andamos en dirección a la Fontana di Trevi. Por el camino el sabor de un buen helado en Il Gelato di San Crispino -quizá los mejores de la ciudad, en Via della Panetteria, nº 42- mientras al momento tras una esquina se nos descubre sonora y caudalosa en su luz blanca la Fontana di Trevi asaltada por una multitud de turistas, cientos en tan reducido espacio acosándola en su rincón de fuente mítica, con seguridad hoy Marcello Mastroianni y Anita Ekberg no podrían remojar sus instintos en las frescas aguas de La dolce vita, ni por el día ni por la noche.
El cantautor boloñés Luca Carboni






Madeleine de Cubas
12 ago 2009 | 04:42 AM
Hola, que interesante blog tienes. Y muy buenas las fotos y la reseña sobre la divina Roma. Tienes razón en Italia hay tanto para ver! Impresionante la foto en la Fontana de Trevi. Sí, es cierto que en general hay mucha gente allí, pero en la foto que publicas no cabe ya ni un alfiler. Alucinante.
Bueno, yo espero volver algún día. Al menos eso es lo que pedimos todos cuando arrojamos la monedita en la Fontana, verdad? Un saludo.
Carles
12 ago 2009 | 07:27 PM
Gracias por tu comentario; Madeleine, Roma es un lugar al que uno siempre desea volver. Saludos.