Me despido de Roma con un hasta la vista, tomando prestado el título de la popular canción Arrivederci Roma con música de Renato Rascel y texto original de Pietro Garinei y Sandro Giovannini editada en 1955. En su versión inglesa la adaptó Carl Sigman, también lo hizo Jack Fishman bajo el título Arrivederci Darling con distinto texto.
La canción fue presentada como parte de la banda sonora de la película del mismo título: Arrivederci Roma, en inglés Seven hills of Rome, dirigida por Roy Rowland y rodada en Roma en 1958, el tenor y actor nortemericano de origen italiano Mario Lanza y el autor Renato Rascel eran protagonistas en el reparto, Lanza cantaba el tema en plena Piazza Navona.
Del tema ha habido infinidad de versiones, desde las primeras de Renato Rascel y Mario Lanza, pasando por las de Claudio Villa, Nat King Cole, Perry Como, Connie Francis, Dean Martin o Bobby Solo. Incluyo en el artículo las del autor Renato Rascel y la del mítico Claudio Villa.
En la foto: Renato Rascel
Roma, la ciudad de fuentes que cantan como ángeles, bellas protagonistas de sus espacios urbanos, de los que acaban siendo símbolo y seña de identidad, las fontanas son el centro de atención visual y artístico de pequeñas plazas que no serían las mismas sin su sonrisa de agua y piedra, ya hemos visto algunas de ellas en anteriores artículos, como las de la Piazza Navona, la Fontana di Trevi o la de Piazza Mattei, las encontraremos por sorpresa al volver cualquier esquina, en plazas señoriales y elegantes, símbolo de viejas grandezas dando personalidad al paisaje romano o incluso en las cuatro esquinas como en San Carlo alle Quattro Fontane, las fuentes son sin duda uno de los elementos más característicos del paisaje urbano de Roma.
Un paisaje cubierto por las glorias y el paso de la historia siglo tras siglo, a cada paso encontramos restos arqueológicos, y como capital de la cristiandad las iglesias se construyen incluso a pares como en la Piazza del Popolo. Sobre el horizonte romano destacan decenas de cúpulas y en sus calles la belleza.
Arrivederci Roma.




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