Inicio mi recorrido por algunas ciudades, playas y pueblos de la provincia de Cádiz que realicé durante algunos días del mes de agosto. No haré una muestra cronológica en la exposición de mi visita, así que inicio mis rutas gaditanas 2009 desde su extremo más meridional, la bella ciudad de Tarifa.   

Si Joan Manuel Serrat hubiera decidido cantar "...de Tarifa a Estambul", dándole a Tarifa el protagonismo y su legítimo y muy simbólico lugar en el mapa como uno de los dos extremos de su Mediterráneo quizá los límites hubieran sido más próximos a la realidad geográfica, pero no fue así y nos describió y por fortuna sigue cantándonos al Mediterráneo "de Algeciras a Estambul...", bien por Algeciras, lo último que quisiera es abrir ahora un conflicto de límites canoro-territoriales entre vecinos.

Si bien es verdad que con canción o sin ella ahí sigue Tarifa con sus otros mil y un encantos, vigía del Estrecho de Gibraltar desde su punta de Europa en Punta de Tarifa, señora de todos los vientos, con su mar y con su océano, con su faro, con sus puertas y murallas. Puerta grande la de Jerez que merece santo y seña para adentrarse en sus nobles intimidades y perderse, y mezclarse entre los tarifeños y su día a día por las esquinas de sus callejas de ciudad vieja, pequeño laberinto. 
Tarifa, con su puerto, sus barquitos pesqueros y su ferry a Tánger, su Isla de Las Palomas y sus playas, todo un universo inmenso de playas, Los Lances, Valdevaqueros, Punta Paloma, la de Bolonia, un paraíso es Bolonia, incluyendo su ciudad romana junto a la arena, Baelo Claudia.
Deliciosos son tus aires, Tarifa, castillo y plazuela del viento bailando al son de la cadencia de los giros de molinos altivos y de aves de paso.

 

Todas las fotos propias excepto la última aérea.