De vez en cuando la vida me regala con visitas a Cádiz para poder seguir disfrutando de sus encantos y reconociéndolos,  en cada ocasión descubro pueblos que dejan su rastro inolvidable en mi agenda de visitante que anda en busca de la belleza en el paisaje, en la arquitectura, en las calles y en la vida que va y viene por ellas.
Algunos de los días en mis visitas gaditanas siempre están reservados para acercarme a alguno de sus pueblos blancos que siempre merece la pena conocer, en viajes anteriores descubrí Vejer de la Frontera, Arcos de la Frontera, Olvera y Setenil de las Bodegas, pueblos blancos y mágicos.
En esta ocasión, agosto 2009, anduve por las calles de Alcalá de los Gazules, Jimena de la Frontera, Castellar de la Frontera y Medina Sidonia, cuatro poblaciones en las que seguir disfrutando de las sierras gaditanas, hoy traigo algunos detalles de esta última población: Medina-Sidonia.

Medina-Sidonia, ciudad muy noble y muy leal, está situada a 40 kilómetros de Cádiz y forma parte de la Comarca de La Janda que se contempla desde el Cerro del Castillo, el punto más alto de la población. Medina Sidonia fue declarada Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural y forma parte de diferentes rutas turísticas: Ruta del Toro, del Caballo, de Almorávides y Almohades, de los Castillos, del Vino, Romana y de Gastronomía. 

En su núcleo urbano se encuentran diferentes monumentos y elementos arquitectónicos que embellecen el conjunto histórico, como el armonioso Arco de la Pastora que abre y cierra este artículo, con sus dos arcos de herradura del siglo X, es una de los tres puertas de su recinto amurallado, como el Arco de Belén cercano a las Caballerizas del Duque.

De entre las muchas iglesias y ermitas con las que cuenta Medina-Sidonia destaca en la parte más alta y cercana a los restos del castillo la Iglesia Mayor de Santa María la Coronada (siglos XV-XVII) y muy cerca de la Plaza de España la Iglesia de la Victoria (siglo XVII), dos ejemplos de algunos de los campanarios que marcan el perfil de la ciudad.

En la elegante Plaza de España, centro de la vida urbana, destaca el edificio de las Casas Consistoriales del siglo XVI y en dirección a la Plaza de Santiago encontramos los típicos enrejados en las fachadas de las casas que son una de las imágenes promocionales de Medina-Sidonia.