5 DÍAS EN ESCOCIA

A finales del mes de agosto tras disfrutar del calor y las maravillas gaditanas paseé durante cinco días por tierras escocesas, sin duda todo un contraste climático y paisajístico, ambos lugares bellísimos. Tratándose de un país de la extensión de Escocia cinco días siempre saben a poco en una primera visita, durante mi estancia tenía mi alojamiento en la ciudad de Glasgow.

Mi elección en ese viaje fue pasar un día en la siempre-viva ciudad de Edimburgo, otro en la interesante Glasgow, una excursión al corazón de Escocia: Stirling y a su castillo, así como al Lago Lomond, finalmente realicé otra excursión de un día a la elegante ciudad de St. Andrews, pasando al volver a Glasgow por dos pequeñas poblaciones con encanto: Crail y Culross. Todos esos lugares escogidos irán desfilando por estas páginas en los próximos días. En cinco días no hubo tiempo para más, Escocia merece diversas visitas para ir reconociendo sus diversos territorios y paisajes. 

EDIMBURGO

Inicio hoy con un paseo por la imprescindible ciudad de Edimburgo, (en inglés: Edinburgh; en gaélico escocés: Dùn Èideann) es la capital y segunda ciudad más grande de Escocia, después de Glasgow. Encantadora ciudad caracterizada por su orografía, con sus siete colinas, su ciudad vieja y su ciudad nueva, con sus áreas verdes, con su castillo, su universidad, su destacable arquitectura y su parlamento escocés.  Los distritos, The Old Town y New Town, centro de la ciudad, fueron nombrados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1995. 

En esos días de agosto Edimburgo andaba en plena época de festivales culturales veraniegos, con multitud de visitantes recorriendo sus calles, mi paseo no fue exhaustivo, desde la New Town camino de la principal y comercial Princes Street con excelentes vistas del omnipresente castillo desde los Princes Street Gradens, pasando a continuación por el Monumento a Walter Scott, y alcanzando poco después la altura de la colina de Calton Hill, en un extremo del East End.

Calton Hill es un encantador, tranquilo y decadente parque mirador sobre todo el centro de la ciudad y alrededores, con vistas de Leith, puerto de la ciudad y del Fiordo de Forth desde el llamado Asiento de Arturo, en esa misma colina entre verdes praderas llama la atención su proyecto de acrópolis griega sobre el horizonte que acabó siendo un monumento inacabado (National Monument). 

Al bajar de nuevo a la ciudad, cruzamos por el puente denominado North Bridge para llegar a la popular y teatral Royal Mile, eje central de la Old Town que lleva en un animado paseo hasta el Castillo de Edimburgo, más tarde descenso hasta la National Gallery of Scotland donde en esos momentos había instalada una exposición dedicada al arte español, de Goya a Picasso, y finalmente un paseo por la tarde por los alrededores de Broughton Street, George Street y Queen Street en la New Town.  

Un incompleto pero encantador paseo por el centro de Edimburgo que muestro en resumen en las imágenes que ilustran este artículo, sin otra pretensión que presentar una muestra superficial de la capital de Escocia.