Finalizo el año 2009 en mi blog con algunos de mis paseos por Sevilla, donde tras algunos años sin visitarla me reencuentro con la ciudad envuelta de una plácida calidez otoñal, camino sin orden y con menos prisa de la habitual mientras recuerdo anteriores visitas a la ciudad en su fuego de agosto y la repaso una vez más ahora con sus colores de noviembre, accesible y ligera, sevillanamente me encanta una vez más, Sevilla es el corazón de esa querida tierra de calma que para mi es Andalucía, a la que siempre vuelvo para seguir reconociéndola.

Algunas imágenes tomadas en mis paseos muestran algunas de sus bellezas que salieron a mi encuentro, aquí las dejo: La Giralda vista desde el Patio de Banderas de los Reales Alcázares, la rehabilitada Alameda de Hércules, el Guadalquivir y el puente del Alamillo, el Parlamento de Andalucía y Antiguo Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre, una vista parcial de la bellísima fachada plateresca del Ayuntamiento de Sevilla desde la Plaza de San Francisco, un tranquilo rincón de la Plaza del Museo de Bellas Artes con el monumento al pintor Murillo, o la Plaza de las Cruces en el Barrio de Santa Cruz, rincones de la Judería y de la Muralla de la Macarena en el popular barrio del mismo nombre. 

Dejo también el enlace a un poema que le dediqué al río Guadalquivir a su paso por Sevilla hace algo más de un año: Guadalquivir. Volver a Sevilla es siempre un placer.