Como ejemplo ilustrativo de itinerario a realizar en una visita a la Bretaña, doy cuenta del que yo realicé en mi ruta en coche saliendo desde Barcelona y durante 12 días, por si es del interés y de ayuda al futuro viajero.
Todo dependerá de la marcha que uno le quiera imprimir a su viaje, el mio fue de muchos kilómetros y de ver muchos lugares en un mismo día, un recorrido intenso, gracias también a una temperatura adecuada que lo permitía para no cansarse demasiado (de 12 a 20 grados), muchos paseos por pueblos y algo de senderismo en trayectos cortos especialmente por las costas, y efectivamente uno se queda con la sensación de que hay mucho por ver y que doce días no dan para más.
La Bretaña es inabarcable, hay que tomar decisiones de visita antes del viaje, es imprescindible e inevitable, hay muchos lugares de interés que no se podrán llegar a conocer en una primera visita: decenas de pueblos con encanto, decenas de islas que nos gustaría visitar, son muchas islas, costas, faros, cabos, rías, bahías y ensenadas, playas increíbles, ciudades apetecibles, naturaleza e interior del país con mucho que ver, bosques, recintos parroquiales así como un patrimonio riquísimo, pero no hay que estresarse y es necesario tomar decisiones sobre lo que uno prefiere visitar, y esto es algo que no pasa en cualquier sitio, hay veces que las rutas y lugares a visitar son muy claros, no es el caso de la Bretaña por su inmensidad y belleza. Por si es de ayuda al futuro visitante esta fue mi elección que se fue adaptando un poco sobre la marcha en relación a lo previsto inicialmente:
ITINERARIO DEFINITIVO POR LA BRETAÑA - 2 AGOSTO A 14 DE AGOSTO DE 2011
Martes, 2 de agosto. Salimos desde Barcelona hacia La Rochelle situada en la región de Poitou-Charentes, donde pasamos la primera noche en un hotel junto al muelle, es un puerto de mar muy animado y turístico, estuvo bien parar en esta ciudad costera.
Miércoles, 3 de agosto. Mañana nubosa con poca gente en las calles, desayuno, algunas fotos y ya camino de Nantes, capital de los Países del Loira, antes del Ducado de Bretaña. Llegamos a Nantes y damos un largo paseo por el centro, elegante ciudad que merece una visita en profundidad, hay que volver. Salimos hacia Vannes donde pasaremos 3 noches, primer contacto con la ciudad, un buen lugar para alojarse y para pasear, casco histórico medieval bien conservado y animado.
Jueves, 4 de agosto. Desde Vannes salimos camino de Josselin en un día lluvioso, y después seguimos hasta Rochefort-en-Terre, son dos pequeños pueblos de interior con carácter y muy bonitos, muy floridos, vale la pena la visita. Por la tarde seguimos camino de la Península de Rhuys, una zona muy concurrida, urbanizada y con bastante tráfico, café en el centro del pueblo de Sarzeau y visita a la entrada del Golfo de Morbihan que está junto a Port Navalo, vamos caminando de la playa al puerto por el paseo de ronda de la cornisa del faro. El Golfo de Morbihan es ya en sí todo una pequeña constelación propia de islas. Por la noche paseo y cena junto al puerto de Vannes.
Viernes, 5 de agosto. Desde Vannes salimos hacia Auray, dinámica población con un puerto medieval delicioso, bajando a pie desde el centro encontramos el Port de St-Goustan con su puente de piedra y sus calles antiguas en un perfecto entorno con el muelle encajado en la ría de Auray, muy bonito. A continuación visitamos el cercano puerto pesquero de Le Bono, un lugar apacible con vistas sobre su ría. Después nos dirigimos hacia Quiberon, península muy turística, pero como hay mucho tráfico nos desviamos y decidimos ir directamente a Carnac, en primer lugar pasearemos por su tranquila Ensenada de Le Pô con sus cultivos de ostras y su sosiego ambiental, precioso lugar. Más tarde nos acercamos al animado centro del pueblo de Carnac y tras un rato visitamos la ruta de los alineamientos prehistóricos, en coche por la carretera, cientos de enormes piedras alineadas misteriosamente: Ménec, Kermario y más difícil de encontrar Petit Ménec, este último alineamiento más pequeño y escondido en un bosque pero con mucho encanto. Seguimos en dirección a Trinité-sur-Mer, buenas vistas de la ría del río Crac´h desde la otra orilla por la ruta costera, finalmente llegamos hasta Locmariaquer, un paseo por el pueblo y visita a la Punta de Kerpenhir desde donde se ve la salida del Golfo de Morbihan desde la orilla contraria a Port Navalo. Regreso a Vannes.
Sábado, 6 de agosto. Dejaremos Vannes y acabaremos el día en Brest, donde dormiremos 3 noches, aprovechamos el camino para ir visitando lugares que no veríamos de otro modo, mucho sitios para ver y muchos los dejamos de camino. En primer lugar paramos en Quimperlé, bonita ciudad con puente florido, seguimos hacia la pictórica Pont Aven con su río que discurre por el centro del pueblo y su bosque del amor, muy encantador lugar, después llegamos a Concarneau, ciudad con magnífica ciudadela sobre el mar, muy animada y turística, a continuación visitamos la ciudad de Quimper y su gran catedral, también muy hermosa. Un nuevo alto en el camino para dar un paseo por una extensa playa (Plage du Ris) con vistas en la bahía de Douarnenez, para seguir visita al próximo y bonito pueblo medieval de Locronan, muy turístico pero vale la pena la parada y el paseo, y finalmente tras dejar Locronan en busca de la N-165 para llegar a Brest, pasamos por Châteaulin y poco después por Port-Launay, hermosa la imagen de su puerto fluvial sobre el río Aulne, finalmente llegada a Brest donde pasamos 3 noches más.
Domingo, 7 de agosto. Brest es en mi opinión una ciudad muy fea estéticamente, definitivamente, fue reconstruida casi en plan soviético tras los bombardeos de la guerra, y más si se compara con todo lo visto anteriormente en Bretaña, la escogí para visitar toda el área de alrededor, quizá no la escogería en otra ocasión como lugar de estancia, salimos y desayunamos en Plougonvelin camino de la Punta de St-Mathieu con su faro y su abadía, cabo con precioso espacio natural, tras pasar por Le Conquet y St-Renan subimos al altísimo faro interior de Trézien con buenas vistas y visitamos la Punta de Corsen, el extremo más occidental de Francia continental, junto a tranquilas playas blancas. Seguimos la ruta y comemos en el pueblo de Lanildut (foto de cierre del artículo), en el Aber Ildut, y proseguimos con la ruta costera hasta Portsall con parada espectacular en la Presqu´ile de St-Laurent en la población costera de Porspoder, una pequeña península con playas desde la que se divisa el faro de Le Four, delicioso paseo. Después, tras pasar Argenton, nos detenemos en la ermita de St-Samson (foto de portada del artículo), hermoso entorno de costa y finalmente ya volvemos hacia Brest pasando por Ploudalmézeau.
Lunes, 8 de agosto. Saliendo de Brest desayunamos en St-Thégonnec y aprovechamos para visitar su recinto parroquial, espectacular. Después seguimos hacia la encantadora ciudad de Morlaix, un tranquilo paseo por el centro vale la pena. Continuamos por la Corniche de l´Armorique con parada en la enorme playa de Lieu de Grève, comemos en la Punta de Bihit, mirador de la costa cercano a Trébeurden, donde se inicia la Costa de Granito Rosa, y siguiendo por la Corniche Bretonne paramos en Trégastel Plage, deliciosa playa. Ya llegando y desde el pueblo de Ploumanac´h hacemos a pie un tramo del camino del concurrido Sendier des Douaniers, espectacular paisaje granítico, descanso final en la bonita playa urbana de St-Guirec y pasando por la turística localidad de Perros-Guirec regresamos a Brest que queda bastante lejos.
Martes, 9 de agosto. Dejamos Brest camino de Cancale donde dormiremos 3 noches, desayunamos en Guimiliau, donde encontramos otro hermoso recinto parroquial, espectacular calvario e iglesia, para ver el tercer recinto llegamos a la cercana Lampaul-Guimiliau, de más modesto calvario y hermosa iglesia. Seguimos hasta Guingamp, preciosa la plaza de la fuente junto a la catedral, y seguimos hacia la animada ciudad de St-Brieuc con un gran centro peatonal y de compras. A continuación por la Côte de Penthièvre paramos a comer y tomar un café en Erquy, hermosas playas y bonito pueblo costero, seguimos en dirección hacia el Cabo Fréhel, de salvajes acantilados y buenas vistas y nos quedamos con ganas de acercarnos al Castillo de Fort La Latte que vemos a lo lejos, pero seguimos ya hacia Cancale, fin de trayecto para dar un primer paseo por su delicioso puerto ostrero, un pueblo con mucho encanto y todo un acierto dormir allí.
Miércoles, 10 de agosto. Desayuno en la plaza de la iglesia de Cancale y salida hacia la cercana Punta de Grouin, hermoso paraje natural y espectaculares vistas, después paramos en la paradisíaca playa de Le Verger, continuamos y paramos en las decepcionantes Rocas esculpidas de Rothéneuf, no vale la pena pagar por verlas, nos dirigimos finalmente a la muy elegante y muy concurrida ciudad de St-Malo, largo paseo por la ciudad y sus alrededores, tras la comida, salimos hacia Dinan, nos dejamos por el camino Dinard, será en otra ocasión. Nuestra elección, la ciudad de Dinan nos sorprende, una ciudad preciosa, como vamos ya cansados y con poco tiempo decidimos volver otro día para continuar la visita. Volvemos a Cancale.
Jueves, 11 de agosto. Tras el desayuno en Cancale, salida hacia Le Mont St-Michel, en el otro extremo de la gran bahía y que se encuentra ya en la región de Normandía, es un lugar muy conocido mundialmente y masivo el turismo que llega, lo mejor a mi parecer son las vistas desde la distancia del conjunto, el gentío le quita todo su potencial encanto. Después seguimos hacia el interior y visitamos la más tranquila ciudad medieval de Dol de Bretagne, relajado paseo por sus calles, y como nos propusimos el día anterior, volvemos a Dinan pero en esta ocasión entrando desde su puerto fluvial: Port de Dinan, comemos allí y subimos andando hasta la ciudad vieja de Dinan, todo muy agradable. Después volvemos a Cancale para dar un paseo de atardecer por su puerto en el que hay decenas de restaurantes, pero sin llegar a ser un lugar masivo.
Viernes, 12 de agosto. Dejamos Cancale y tras el desayuno nos dirigimos hacia Combourg, breve pero bonita parada para ver por fuera el castillo y pasear hasta el lago que evoca el romanticismo de Chateaubriand. Más tarde paramos en otro pueblo con carácter repleto de librerías de viejo, su principal actividad, es el pequeño Bécherel, café y paseo tranquilo. Finalmente llegamos a la capital bretona: Rennes, donde pasaremos las 2 últimas noches de nuestra completa ruta por la Bretaña, comemos en la rue St-Georges junto al Parlamento de Bretaña y paseamos por el agradable y animado centro urbano.
Sábado, 13 de agosto. Desde Rennes, salimos camino de la bonita ciudad de Fougères, vale la pena llegar hasta allí, aparcamos junto a su castillo espectacular, en su barrio medieval y subimos andando por un parque hasta su ciudad alta (Ville Haute), era día de mercado, al bajar de nuevo es magnífica la vista desde los jardines públicos, tienen la entrada junto a la iglesia de St-Léonard, descendemos de nuevo por este jardín hasta el castillo. A continuación seguimos la jornada camino de la bella Vitré, la otra ciudad medieval en esos contornos, villa animada y con encanto, también con monumental castillo, relajado paseo por el casco antiguo. Volvemos a Rennes.
Domingo, 14 de agosto. Retorno de Rennes a Barcelona con algunas paradas técnicas, un largo viaje tras 12 días en la hermosa Bretaña que dieron mucho de sí, eso sí, tras casi 4000 kilómetros recorridos en total finalmente, pero valió la pena.





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