Vannes tiene muchos rincones con encanto, pequeños detalles en su paisaje urbano para descubrir y en los que detenerse por un momento, en verano nos puede sorprender su buen ambiente callejero, artistas callejeros en la central Place Henri IV, la oferta gastronómica de la central Rue des Halles, la alegría festiva en la Rue de la Fontaine junto a la iglesia de St-Patern, o con fortuna encontrarse en el muelle con un ensayo de la formación musical local Bagad Er Melinerion para el Festival Interceltique de la vecina ciudad de Lorient, la bagad es de primera categoría, una gran orquesta bretona con todas sus gaitas entre otros instrumentos sonando al atardecer. En Vannes se puede disfrutar con la gran Braderie que paraliza la ciudad y que se convierte en un inmenso mercadillo con sus puestos ambulantes y sus actividades en todo el casco histórico, este año fue el 5 de agosto, o por fortuna visitar Vannes en los días de las estivales Fiestas de Arvor con toda su esencia bretona en vivo.    

Cercano al centro histórico se encuentra un estanque llamado Étang au Duc que no mencionan las guías y que ofrece un paisaje urbano relajado y muy pictórico que merece la pena contemplar, al final del post dos fotos del estanque tomadas desde el cercano Boulevard de la Paix.