De la ermita de San Cristóbal que guarda desde sus alturas el pueblo de Calaceite y que en la imagen que abre el post vemos desde el vecino poblado ibérico de San Antonio, me gusta especialmente el amplio horizonte que se aprecia desde sus alrededores. Observamos toda la comarca del Matarranya de lleno, y más allá desde los escarpados montes de los Puertos de Beceite y las poblaciones de la vecina comarca de la Terra Alta que podemos observar cerrando el artículo, a lo lejos vemos el pueblo de Horta de Sant Joan. Al tiempo Aragón y Catalunya en un mismo plano ante los ojos, al norte la vista alcanza hasta las cumbres nevadas del Pirineo, un panorma en conjunto de excepción.

La ermita de San Cristóbal es una robusta construcción de grandes dimensiones con paredes de sillería, del siglo XVIII en estilo barroco y que consta de una sola nave con bóveda de arista y capillas laterales, desde su entorno me gusta también observar los tejados al sol del cercano Calaceite, con el Via Crucis de su calvario que lleva del pueblo a la ermita, con sus pequeñas capillas a cada paso, con su magnífico conjunto de cipreses centenarios que acompañan al visitante durante la visita, como inmensos guardianes verdes vencedores ante el cierzo y el tiempo.